La NOM-035, ocho años después: qué está funcionando y qué no
El 23 de octubre de 2018 se publicó en el Diario Oficial de la Federación la NOM-035-STPS-2018, la norma que obliga a todos los centros de trabajo en México a identificar, analizar y prevenir los factores de riesgo psicosocial. Ocho años después, la pregunta obvia es: ¿está funcionando? La respuesta honesta es que nadie lo sabe con certeza, y eso ya dice mucho.
Si todavía no conoces qué exige la norma, te recomiendo empezar por mi artículo «NOM-035: lo que tu empresa necesita saber sobre los riesgos psicosociales». Aquí reviso lo que se sabe de sus resultados.
Un problema de origen: casi no hay datos oficiales
La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) no publica cifras específicas sobre cuántas empresas cumplen la NOM-035, cuántas inspecciones se han hecho por esta norma o cuántas multas se han impuesto. La mayoría de las estadísticas que circulan vienen de empresas de software o consultoría que venden soluciones de cumplimiento, así que conviene leerlas con cautela.
Una de las más citadas es una encuesta de WebLatam difundida por Holmes HR en 2022, aplicada a mil empresas. El 78% ya había identificado sus riesgos psicosociales con los cuestionarios, pero solo el 32% tenía evidencia completa de cumplimiento. La diferencia es reveladora: muchas organizaciones aplican la encuesta y ahí se detienen.
El cumplimiento «de carpeta»
Ese patrón coincide con lo que se observa en la práctica. Para muchas empresas, la NOM-035 se volvió un trámite: aplicar un cuestionario, guardar los resultados y tener una política impresa por si llega una inspección. Lo que suele faltar es justo lo que la norma pide después:
- Un programa de acciones cuando los resultados muestran riesgo, con responsables, fechas y evaluación posterior.
- Difundir los resultados al personal, que tiene derecho a consultarlos.
- Un mecanismo realmente confidencial para quejas de violencia laboral.
- Identificar y canalizar a quienes vivieron un acontecimiento traumático severo en el trabajo.
En el otro extremo están muchas pequeñas empresas que simplemente no saben que la norma les aplica. Aunque tengan menos de 16 personas y no deban aplicar cuestionarios, siguen obligadas a tener una política, medidas de prevención y atención a eventos traumáticos.
¿Qué tan en serio va la autoridad?
Las sanciones existen y no son menores. La Ley Federal del Trabajo prevé multas de 250 a 5,000 UMA, que con el valor de 2026 equivalen aproximadamente a entre 29 mil y 587 mil pesos, y pueden aplicarse por cada trabajador afectado.
Sin embargo, cuando entró en vigor la parte de evaluación, en octubre de 2020, se anunció que las primeras inspecciones serían conciliatorias y que no se multaría en la primera visita. Desde entonces, consultoras y proveedores aseguran que la vigilancia ha crecido, sobre todo en empresas medianas y grandes, pero no hay cifras públicas que permitan comprobarlo.
Los cuestionarios oficiales tienen limitaciones
Aquí está la crítica más sólida, y viene de la investigación académica. Las Guías de referencia II y III son los cuestionarios que la mayoría de las empresas usa para cumplir, porque la norma los da por válidos. Dos estudios recientes cuestionan qué tan bien miden lo que dicen medir:
- Un equipo del Tecnológico de Monterrey evaluó en 2024 la Guía II, pensada para empresas de hasta 50 personas. Encontró que es internamente consistente, pero que su estructura no se sostiene estadísticamente y que podría no identificar con precisión a quienes están en riesgo alto.
- Investigadores de la UNAM analizaron en 2023 la Guía III, para empresas de más de 50 personas. Concluyeron que es confiable pero con baja validez: sus puntajes se relacionan con la ansiedad, aunque de forma débil. Recomiendan complementarla con instrumentos de burnout, violencia laboral, síntomas psicosomáticos y sueño.
La consecuencia práctica es importante: una empresa puede cumplir al pie de la letra y aun así tener un diagnóstico incompleto de lo que está pasando con su gente.
Lo que sí cambió: la salud mental ya es enfermedad de trabajo
El avance más relevante llegó por otra vía. En diciembre de 2023 se publicó en el Diario Oficial de la Federación la nueva tabla de enfermedades de trabajo de la Ley Federal del Trabajo, que incorporó trastornos mentales como la ansiedad, la depresión y los trastornos del sueño. La NOM-035 obligaba a prevenir los riesgos; ahora la ley reconoce las enfermedades que esos riesgos pueden provocar.
Aun así, el reconocimiento formal sigue siendo mínimo. En 2025, el IMSS registró 249 casos de trastornos mentales y del comportamiento como enfermedades de trabajo en todo el país. Frente a una fuerza laboral de millones de personas, esa cifra difícilmente refleja la realidad; lo más probable es que hable de subregistro y de lo difícil que sigue siendo vincular un malestar emocional con el trabajo.
Entonces, ¿sirve o no sirve?
La NOM-035 tiene un mérito indiscutible: puso la salud mental en la agenda de las empresas mexicanas y les dio un lenguaje común. Su diseño también es sensato, sobre todo la idea de intervenir en tres niveles: organizacional, grupal e individual. El problema no está tanto en lo que pide, sino en cómo se está aplicando:
- 1Se evalúa más de lo que se interviene.
- 2La vigilancia es poco visible y no hay datos públicos para medir avances.
- 3Los instrumentos oficiales tienen limitaciones que pocas empresas conocen.
- 4Las intervenciones de nivel grupal e individual, las que más tocan la vida cotidiana de las personas, son las menos desarrolladas.
Cómo ir más allá del cuestionario
Si tu empresa ya cumple con lo básico, estas son algunas formas de convertir la norma en algo útil:
- Trata los resultados como un punto de partida y complementa la evaluación con conversaciones, entrevistas o instrumentos específicos de burnout y violencia laboral.
- Comparte los resultados con el equipo y construye el plan de acción con su participación.
- Capacita a líderes y supervisores: buena parte de los riesgos psicosociales pasan por la forma de dirigir.
- Ofrece una vía clara de atención psicológica para quien ya presenta síntomas, con profesionales de la salud mental como pide la norma.
- Mide de nuevo y compara: la evaluación cada dos años sirve para ver si las acciones funcionaron.
Cumplir la NOM-035 en papel es sencillo. Lo que cambia la vida de un equipo es lo que se hace después del cuestionario.
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